|
Surgida como resultado de la división político-administrativa de 1975, la provincia de La Habana constituye hoy una segura retaguardia para la capital de la Isla, principal destino turístico de la Mayor de Las Antillas.
Con una fuerte presencia del sector agrícola y pesquero en sus tierras y costas, La Habana aporta además un excelente complemento a aquellos visitantes que huyen del ruido de una gran urbe, para buscar refugio en playas de blancas arenas o el tranquilo entorno de los campos.
A sólo 25 minutos de la capital y en ruta hacia la occidental provincia de Pinar del Río, se localiza la playa "El Salado", donde la Villa Cocomar ofrece excelentes condiciones para el descanso y el buceo, este último en una hermosa área de barreras coralinas.
En esa zona se localiza también la mayor planta productora de ron de América Latina, donde se elabora el famoso Havana Club en sus diferentes variedades, así como licores con el sabor de exquisitas frutas cubanas e imprescindibles para los amantes de la buena mesa.
Por su parte, el grupo hotelero Gran Caribe cuenta con la Villa Trópico, bajo administración conjunta con representantes italianos, en tanto la Cadena Islazul opera las villas Camping y Loma.
En esa misma zona, el centro de buceo El Abra constituye un excelente complemento a la oferta, con cursos de iniciación e inmersiones en arrecifes coralinos, tanto diurnas como nocturnas.
En La Habana se localiza, además, el Área de Recursos Manejados Rancho Azucarero, ubicada en Artemisa, con un bosque tropical virgen acompañado de las ruinas de un cafetal de cientos de años de antigüedad y ejemplares de la fauna africana introducidos en esos parajes por el hombre, a lo cual se suma la cría de caballos de raza pura sangre inglés.
Senderos interpretativos, paseos a caballo y en coches, y acampadas, facilitan el intercambio de los visitantes con el entorno natural.
Los kilómetros de playas están acompañados por un verdadero enjambre de pozos petroleros, donde se aprecia el incesante bombeo del oro negro y el gas natural desde las profundidades hacia los centros colectores, con los mayores yacimientos localizados en Boca de Jaruco y Puerto Escondido.
En el sur de la provincia, caracterizado por costas bajas y en muchos casos cenagosas, destaca el Surgidero de Batabanó, puerto de enlace con la Isla de la Juventud e importante centro para la pesca de quelonios, crustáceos como la langosta y el camarón, y poseedor de una de las principales reservas de esponjas marinas de la Isla.
Complejos agroindustriales -centros de cosecha de la caña de azúcar y elaboración del dulce producto- completan el panorama de La Habana, donde a pesar de sus escasas instalaciones hoteleras, el turismo crece por su cercanía con la capital y bajo el influjo del verde de sus campos, el azul de las aguas y el carácter amistoso de sus habitantes, siempre dispuestos a brindar lo mejor de sí para los amigos.
|
|